Tipos de meditación y sus beneficios

Seguro que cuando oyes hablar de meditación enseguida te viene a la mente la imagen de una persona sentada en el suelo con las piernas cruzadas, las manos encima de las rodillas con los dedos pulgar e índice juntados, con los ojos cerrados y haciendo sonidos de “Om” repetitivamente. Pero ¿Sabes realmente lo que es la meditación? ¿Sabes para qué se utiliza? y lo más importante ¿sabes los beneficios que puede aportarte?

En este artículo intentaremos desgranarte todo lo que deberías saber sobre la meditación, las diferentes técnicas que existen, cómo empezar a hacerlo y todos los beneficios que puede aportarte.

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¿Qué es la meditación y por qué deberías practicarla?

Aunque la meditación es una de las practicas más antiguas que existen, todavía hoy en día se practica en la gran mayoría de culturas de todo el mundo.

La meditación consiste en un conjunto de técnicas que las personas podemos realizar para conseguir llegar a una sensación de calma y armonía interior. Esto se consigue aplicando técnicas de concentración y de búsqueda de la conciencia.

Aunque en la antigüedad se asociaba con rituales religiosos, poco tiene que ver hoy en día una cosa con la otra. De hecho, hoy en día se utiliza, sobre todo, para conseguir desconectar de la multitud de estímulos que recibimos de nuestro entorno en el día a día y que pueden causarnos estados de ansiedad o nerviosismo.

¿Cómo meditar?

Primero de todo, debes saber que no solo hay una forma correcta de hacerlo. Cada persona debe encontrar una técnica o un conjunto de técnicas con las que se sienta cómoda y pueda llegar a experimentar las sensaciones deseadas.

Una vez aclarado esto, podemos afirmar que existen 6 tipos o estilos de meditación que son los más usados y populares en todo el mundo. Cada uno utiliza técnicas distintas, pero todas tienen el mismo o mismos objetivos.

cómo meditar

Estilos de meditación

A continuación, te presentamos los 6 estilos o tipos de meditación más populares y más extendidos en todo el mundo y en todas las culturas:

  1. Meditación de atención plena o Mindfulness
  2. Meditación enfocada
  3. Meditación espiritual
  4. Meditación mantra
  5. Meditación de movimiento
  6. Meditación trascendental

Como hemos comentado, cada uno de estos estilos de meditación usan técnicas distintas, por lo que elegir uno u otro dependerá siempre de que la persona disponga de unas habilidades y formas de pensar concretas.

1.     Meditación de atención plena o Mindfulness

Este tipo de meditación proviene de las enseñanzas budistas y es posiblemente uno de los más conocidos. De hecho, es la técnica de meditación más popular en Occidente.

Esta forma de meditar consiste en poner plena atención al presente más inmediato, es decir, a prestar atención a nuestros pensamientos a medida que pasan por nuestra mente. No te debes involucrar con dichos pensamientos ni debes juzgarlos, solo debes observarlos y prestarles toda la atención que puedas.

La técnica básica del Mindfulness consiste en concentrarse en la respiración o en algún objeto al mismo tiempo que se presta plena atención a cualquier sentimiento, pensamiento o sensación.

2.     Meditación enfocada

Esta técnica de meditación consiste en usar cualquiera de los cinco sentidos de los que disponemos las personas para llegar a un estado de concentración pleno y encontrar nuestra armonía interior.

Las prácticas más comunes de la meditación enfocada consisten en concentrarte en algo interno, como el aliento, o bien en algo externo que te ayude a enfocar la atención, como la observación de la luz de una vela o la escucha de un gong.

Aunque parezca una técnica simple, no lo es en absoluto. A la mayoría de las personas nos cuesta muchísimo enfocarnos en una sola cosa durante más de unos minutos. Si te das cuenta de que tu mente se ha distraído de lo que estabas observando o escuchando, debes darte cuenta lo antes posible y volver a enfocarte en ello.

3.     Meditación espiritual

Como el mismo nombre indica, este tipo de meditación busca aumentar la experiencia espiritual y es propia de las religiones orientales, como el hinduismo o el taoísmo, y del cristianismo.

La técnica usada es muy similar a la oración, ya que consiste en reflexionar sobre el silencio que rodea a la persona que lo está practicando, buscando una conexión más profunda con el Universo y su Dios.

Para aumentar dicha experiencia suelen usarse aceites esenciales, entre los que destacan el incienso, la mirra, el sabio, el cedro, el sándalo o el palo santo.

Aunque puede practicarse en casa, suele ser más común que se practique en lugares de adoración, como los templos religiosos.

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4.     Meditación mantra

Esta técnica proviene de la tradición hindú y budista y consiste en meditar mientras se pronuncia en un sonido repetitivo que ayudará a despejar la mente de otros pensamientos.

El famoso sonido de “Om” es propio de este tipo de meditación, pero también puede utilizarse cualquier otro sonido, ya sea una palabra o una frase. Puede ser hablando en voz alta o baja, lo importante es que el “canto” de ese sonido nos ayude a estar más alerta y en sintonía con el entorno que nos rodea y nos permite experimentar niveles más profundos de la conciencia.

Para muchas personas, la meditación mantra es más fácil de practicar debido a les es más sencillo enfocarse en repetir un sonido que en concentrarse en su respiración.

5.     Meditación de movimiento

Así como la mayoría de las técnicas de meditación existentes se basan en la relajación y la concentración en estado “parado”, ya sea sentado o tumbado; en la meditación de movimiento, como el mismo nombre indica, no es así.

Esta agrupa un conjunto de técnicas que se llevan a cabo realizando movimientos que nos ayudarán a meditar. Entre estas técnicas destaca el Yoga, por su popularidad, aunque existen otras, como caminar por el bosque o por la playa, cultivar un huerto o practicar Qigong.

Este tipo de meditación es ideal para aquellas personas que se encuentran más cómodas realizando movimientos para conseguir desconectar del exterior y encontrar su paz interior.

6.     Meditación trascendental

Este último tipo de meditación del que hablaremos es tal vez el más sencillo y el sobre el que más estudios científicos se han realizado, llegándose a afirmar que aviva la inteligencia interior del cuerpo, lo que alimenta su capacidad innata de curarse por sí mismo.

La técnica de meditación transcendental consiste en conseguir que la mente se asiente de forma natural hasta que se quede relajada, pero consciente. Esto favorece a que el estrés y el cansancio desparezcan de forma natural y que se transformen en energía que de más claridad y calidad a nuestra vida.

Se practica de forma sentada y con los ojos cerrados. Los expertos aseguran que realizando este tipo de meditación dos veces al día durante 20 minutos se pueden obtener beneficios increíbles que empiezan a aparecer desde las primeras veces que se realiza y se van acumulando a medida que se sigue practicando.

¿Cómo empezar a meditar?

Es normal que cuando decides probar la meditación te sientas algo perdido/a, a todos nos ha pasado, y es que cuando no se ha probado ninguna técnica es difícil saber cual de ellas es la adecuada para nosotros.

Pero no tienes por qué preocuparte, como has visto existen muchas técnicas que puedes utilizar y si una no funciona no tengas miedo en cambiar y probar otra.

Para empezar, encuentra un lugar donde puedas encontrar calma, ya sea en un espacio de tu casa, en tu jardín, en el bosque, en el campo o en la playa. El lugar no importa, solo es necesario que tú te sientas cómodo/a en él para que puedas meditar con las menos distracciones posibles.

Elige un momento del día en el que no tengas prisa y puedas disfrutar de un momento a solas, siéntate de una forma cómoda, cierra los ojos e intenta con alguna de las técnicas que hemos comentado. Por ejemplo, puedes empezar en concentrarte en tu respiración e intentar desconectar de todo aquello que no tenga que ver con tu inspiración y tu exhalación.

No pienses que aprenderás a meditar a la primera ni a la segunda vez que lo intentes, la meditación es un ejercicio que necesita mucha practica y constancia, por lo que no debes tirar la toalla si no logras concentrarte al principio.

beneficios de la meditación

Beneficios de la meditación

La gran multitud de beneficios probados para la salud que nos aporta la meditación (tanto a nivel físico, como mental y emocional) pueden llegar a ser tan increíbles que resulta complicado entender como un acto tan simple como poner atención plena en nuestra consciencia puede aportarnos tanto.

Los beneficios para nuestra salud van desde la reducción de la presión sanguínea hasta la disminución del dolor, pasando por la reducción de la ansiedad, la superación de una depresión o la mejora del sueño.

Pero la meditación no solo nos aporta beneficios a nivel de salud, sino que el aprendizaje y la práctica de la meditación es muy eficaz para mejorar la salud proactiva, nuestras funciones cognitivas, el autoestima, las relaciones personales, el rendimiento en el trabajo y, en definitiva, nuestra calidad de vida y nuestro bienestar.

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