7 remedios caseros y consejos extra para aliviar el dolor de garganta

El dolor de garganta puede aparecer en cualquier época del año, haga frio o calor. Esta molestia es causada por la sequedad de la garganta y puede ser uno de los primeros síntomas de un resfriado o, peor aún, una gripe o unas anginas.

Se manifiesta con una pequeña punzada al tragar saliva y el dolor puede ir incrementando cada vez más si no tomamos ninguna medida, pudiendo llegar a inflamar las anginas y que salga pus en ellas, no quedando ninguna otra alternativa que tomar antibiótico.

En este artículo aprenderás 7 remedios caseros que pueden funcionar muy bien para aliviar los primeros síntomas del dolor de garganta, así como unos cuantos consejos extra que debes seguir si quieres que no empeore el dolor.

Remedios caseros para calmar el dolor de garganta

1.     Limón con miel

limón con miel para aliviar el dolor de garganta

Este seguramente sea el remedio natural más conocido y usado para aliviar el dolor de garganta. Y es que pocos remedios ayudan tanto con esta molesta irritación.

La miel contiene propiedades antiinflamatorias i antibacterianas, además de ser rica en vitaminas; el limón, por su parte, tiene propiedades antibacterianas y antivirales, además de contener mucha vitamina C. Esto hace que la combinación de los dos sea uno de los remedios caseros que más ayudan a calmar esta molestia.

2.     Agua con sal

Hacer gárgaras de agua tibia con sal es otro de los remedios más usados para aliviar el dolor de garganta. La sal absorbe el agua de las células de la membrana mucosa, las cual se encuentra inflamada cuando nos duele la garganta.

La cantidad recomendada es de media cucharada de sal por cada vaso de agua tibia. Se debe hacer gárgaras, como máximo, 3 veces al día, ya que si lo hacemos más veces podemos hacer que se resequen las membranas mucosas, lo cual sería el efecto opuesto al deseado. Además, es importante que no te lo tragues, escúpelo siempre tras haber hecho gárgaras durante unos 30 segundos.

3.     Vinagre de manzana

vinagre de manzana

Otra forma de hacer gárgaras es con agua tibia y vinagre de manzana. El vinagre de manzana contiene propiedades antibacterianas, por lo que son ideales para combatir la infección. Además, la acidez que tiene este tipo de vinagre hace disminuir el pH del tejido, lo que también ayudará a que no se expanda la infección.

En una taza con agua tibia, añade dos cucharadas de vinagre de manzana. Haz gárgaras cada hora u hora y media y no te olvides de escupirlo cada vez.

4.     Una taza de té

té verde para el dolor de garganta

Tomar un té puede ayudar en gran medida a aliviar las molestias en la garganta ya que, en muchas de las variedades de té, existen las propiedades ideales para calmar el dolor y mantener la garganta caliente y reblandecida, además de reducir la hinchazón de la irritación. Cualquiera de los siguientes tés puede ayudarte:

  • Té negro
  • Té verde
  • Té de raíz de jengibre
  • Té de regaliz
  • Té de manzanilla
  • Té de tomillo

5.     Diente de ajo

Chupar un diente de ajo también puede ayudar a calmar el dolor de garganta. El ajo tiene propiedades antibióticas y antioxidantes gracias a un compuesto llamado alicina. Debes rozarlo con los dientes para que suelte este compuesto y no te olvides de lavártelos una vez hayas terminado.

6.     Clavos de olor

clavos de olor

Otro remedio casero que funciona para aliviar el dolor al tragar es masticar unos cuantos dientes de clavo de olor, estos ayudarán a calmar la irritación y a reducir la inflamación de las amígdalas. No debes tragártelos, simplemente mastícalos para que suelten su líquido y propiedades.

7.     Pimienta de cayena

Un remedio casero que puede ser poco agradable pero muy efectivo para calmar el dolor de garganta es hacer gárgaras de agua tibia con pimienta de cayena. Hay que tener mucho cuidado con la cantidad de pimienta que se hecha, con una pequeña puntita es suficiente ya que es extremadamente picante.

La pimienta de cayena contiene capsaicina, un compuesto que obstaculiza la transmisión de la sustancia P (un neurotransmisor que se encarga de mandar señales de dolor al cerebro). Por eso es un remedio que aliviará en gran medida el dolor de garganta.

Algunos consejos extra para aliviar el dolor de garganta

1.     Haz reposo

Hacer reposo durante los días que se sufre el dolo de garganta es totalmente recomendable y necesario si queremos que el dolor no aumente al exponernos al ambiente exterior. Es mejor que te quedes unos días en casa y, si tienes que salir, siempre ponte un pañuelo o bufanda para tapar bien la zona del cuello. Es muy importante que no pases frio ni hagas esfuerzos innecesarios, o el dolor aumentará.

2.     Pégate una ducha caliente

Cuando tenemos dolor de garganta debemos conseguir que esta no se reseque, por lo que cualquier medida que haga humedecerla será buena. Por ejemplo, una ducha de agua caliente hará que el vapor del agua ayude a humedecerla.

También puedes utilizar un humidificador, para evitar que el ambiente de la casa o de tu habitación sea seco.

3.     Hidrátate continuamente

Beber líquidos que te hidraten es totalmente necesario. Por una parte, conseguiremos que la garganta no esté seca; por otra, ayudará a que la enfermedad desparezca más rápidamente, gracias a la depuración del cuerpo.

Por descontado, evita bebidas deshidratantes como el café o el alcohol.

4.     Toma caldo de pollo

caldo de pollo

El dolor que nos provoca al tragar cualquier tipo de comida hará que perdamos hasta el apetito, por eso el caldo de pollo puede convertirse en uno de los grandes aliados cuando tenemos dolor de garganta.

La sopa de pollo, así como la de vegetales o la de carne de vaca, proporcionará alivio a las gargantas doloridas y una buena cantidad de sodio a nuestro organismo.

Del mismo modo, desaconsejamos tomar caldo de tomate, ya que es demasiado ácida; o las que contengan lácteos, que aumentan la creación de mucosidad.

5.     Aplícate un paño caliente en el cuello

Este sencillo truco ayuda a mejorar la circulación en la garganta y a que baje la inflamación de esta. Simplemente humedece un paño con agua caliente, escúrrelo y aplícalo encima del cuello hasta que se enfríe.

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