TODOS LA RESPETABAN COMO ENFERMERA, PERO UN DÍA SU VESTIMENTA DE TRABAJO REVELÓ SU VERDAD

El papel de una enfermera en el mundo de la salud es crucial, pero a menudo lo dejamos de lado porque los médicos se ganan todo el crédito por el cuidado de los pacientes. Si alguna vez has estado en un hospital, te habrás dado cuenta de que quienes siempre están cerca de los pacientes y asegurándose de que todo marcha bien son las enfermeras.

Se trata de un trabajo muy extenuante, pero según ellas es gratificante. Vale la pena pasar noches en vela cuidando de los pacientes, pues esta es su vocación y la hacen con mucha dedicación.

Sin embargo, hay muchísimas personas que menosprecian el trabajo de las enfermeras, e incluso se ríen de ellas por no ser médicos de verdad. Hay quienes creen que los hombres enfermeros son una vergüenza también. Cuanta ignorancia, ¿no?

Pero debemos conocer la historia de aquellos que han luchado para acabar con los estereotipos, pues es importante entender que están mal y por qué lo están. Cada persona es especial y merece ser tratada con respeto, sin importar su profesión, su aspecto, su raza o su religión.

EL TESTIMONIO DE ESTA ENFERMERA ESTÁ RODANDO POR TODO INTERNET

Esta enfermera escribió un lo que le sucedió y lo publicó en Facebook, sin imaginar que 5000 personas lo compartirían. Pero se trata de una historia muy importante.

Su nombre es Caitlin Brassington, y tras irse a casa después de un día agotador de trabajo, se encontró con una conocida en una tienda. La conocida miró su atuendo antes de preguntarle si sólo era enfermera.

Esas palabras hirieron muy profundamente a Caitlin porque las ha escuchado a lo largo de toda su carrera. Sin importar a cuántas personas ha ayudado y salvado, ni los conocimientos de salud que tiene, que incluyen el ser capaz de calcular dosis de adrenalina para ayudar a quienes están muriendo con problemas cardíacos, la consideran sólo una enfermera.

Las habilidades de Caitlin van desde el apoyo moral hasta todo tipo de apoyo que le pueda ofrecer a los médicos. Ha ayudado durante partos, a salvar las vidas de bebés con dificultades pulmonares, y describe su papel como el ser los ojos, oídos y manos de los médicos. Esto no lo comprenden aquellos que desprecian su labor.

Caitlin además ha sacrificado su vida personal por trabajar, incluso dejando de lado celebraciones importantes en su familia porque tenía que salvar vidas. ¿No es injusto que se juzgue tan cruelmente a alguien como ella?

El trabajo de una enfermera es extraordinario y muy duro. No creas que los médicos son los únicos preparados y que han estudiado para hacer su trabajo: ellas también lo hacen.

El valor de un enfermero de calidad no tiene comparación, y nos alegramos de que las palabras de Caitlin le den la vuelta al mundo como lo hacen. Es lo que se necesita para despertar conciencia en todos los que miran mal el ser sólo un enfermero.

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