Su novio le fue infiel y ella le dio una lección con su jardinero que nunca olvidará…

Aunque nos duela enormemente cuando nos son infieles, lo cierto es que en la naturaleza no es algo que resulte para nada extraño. Muchas son las especies polígamas o que simplemente se asocian para tener un descendiente y no volver a verse nunca más.

Pero en nuestra sociedad es algo que se castiga de una forma muy dura, especialmente cuando una persona deposita toda su confianza en el otro para poder seguir en una relación sentimental. Pero por desgracia el 60% de los hombres y el 40% de las mujeres acaba por ser infiel.

1. La sociedad actual

Antiguamente se utilizaba una frase famosa para definir el tipo de reacción al que tenían que recurrir algunas parejas para poder seguir adelante con un postureo de cara a la sociedad: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.

Muchas mujeres tenían que ignorar que sus maridos les eran infieles con asiduidad para poder continuar cuidando de los hijos en común con el dinero que ganaba su pareja. Pero con la evolución de los derechos cada vez son más típicos los casos de venganzas al mismo nivel. Y la mujer del artículo se llevó la venganza en su mano.

2. Las redes sociales

Es muy común que todo el mundo acabe por cometer un desliz cuando empieza una doble relación, bien porque alguien capta algo en una foto que no debiera o porque simplemente alguien lo ve por la calle con la otra persona.

Pero con el auge de las redes sociales en cada vez más común que simplemente alguien te etiquete en una foto y que acabes teniendo que dar explicaciones a todo el mundo, haciendo el mayor ridículo para tratar de negar lo evidente. Sobre todo porque cuando lo admites te toca pedir perdón.

3. El equilibrio kármico

Una vez el secreto es revelado, toca la fase en la que la persona herida tiene que decidir si merece o no la pena dar una segunda oportunidad.

Teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos las personas que son infieles suelen reincidir, confiar de nuevo se convierte en un auténtico ejemplo de idiotez en la mayoría de los casos.

Por ello hay personas que dicen perdonar para simplemente fraguar una venganza que les restituya el honor aunque sea de forma parcial. Aunque a veces el equilibrio acabe por ser descompensado.

4. El caso de Jennifer

La protagonista de nuestro artículo, Jenniffer, comenzó una relación con una persona que vivía en un apartamento de lujo. Todo parecía ir muy bien, hasta que comenzó a notar que su pareja, Marcelo, empezaba a distanciarse de ella de forma sospechosa.

Generalmente era una persona cariñosa, atenta y cuidadosa, pero de un día para el otro empezó a comportarse siempre de una forma demasiado fría. Tras comenzar a levantar sospechas, la protagonista descubrió que había una amante de por medio.

5. Las excusas

Aunque en un comienzo, todas las personas que son infieles suelen tratar de esconder cualquier evidencia, con el tiempo se van acostumbrando y van dejando demasiadas pistas sobre su doble relación. Finalmente una señal evidente es lo que acaba por ponernos en el compromiso, como le sucedió a Marcelo.

Este tuvo que admitirlo y suplicó a su pareja que le perdonase y que no iba a volver a suceder. Aunque en un principio él empezó a colmarla de regalos, sólo era cuestión de tiempo que estallara. Y la forma en la que lo hizo fue terrible.

6. La convivencia

Una vez la víctima toma el control de la situación, todo se convierte en un auténtico martirio para el infiel.

Desde un control firme hasta un aluvión de sospechas infundadas son las que van haciendo la vida imposible a la otra persona, haya o no continuado con otras relaciones de pareja paralelas.

La confianza es algo que cuando se rompe no se puede volver a reparar del todo de ninguna manera. Por ello esta chica decidió que su forma de demostrarle a su entonces pareja que era mucho más dura de lo que creía lo dejó totalmente perplejo.

7. Preparación

La chica esperó a que Marcelo entrase en su domicilio, estando ella fuera del mismo, y justo en ese momento comenzó con su plan.

Empezó a preguntarle si estaba en casa o si había ido a algún sitio. El hombre, mucho más mayor que ella, le dijo que sí, que estaba dentro de su domicilio.

Cansado de este tipo de preguntas le imploró que lo perdonara, que había aprendido la lección y que no volvería a repetir su tremendo error. Pero ya era demasiado tarde para eso, pues el plan estaba en marcha. La conversación le tenía reservada una gran sorpresa.

8. Sorpresa

Jenniffer le contestó diciendo que ella también sabía cómo serle infiel, dejando como prueba un video de seguridad que le había grabado manteniendo una relación explícita con el jardinero que Marcelo había contratado para que cuidara de su casa.

Por supuesto la indignación que recibió el ahora burlado dueño del hogar sería puesto en tela de juicio por ver si era equilibrado o no, pero ella ya se podía marchar con su orgullo parcialmente restablecido aunque con su conciencia dudosamente alta.

9. Las relaciones

Por supuesto no sabemos si luego todo acabó de una forma más agresiva, pues la captura de pantalla que se mostró no tuvo por qué ser el desenlace final de la historia.

Sólo los protagonistas sabrían los puntos a los que habían llegado para poder perdonarle la infidelidad anterior a que ella tuviese su propio escarceo amoroso.

Desde luego lo que sí tenemos completamente claro es que el pobre jardinero seguramente no estará trabajando más para Marcelo.

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