Niña atacada por león marino se enfrenta al riesgo de una peligrosa enfermedad

Aunque hoy en día podemos verlos en multitud de parques zoológicos no podemos olvidar que los animales salvajes pueden ser peligrosos, por lo que no debemos subestimarlos.

La alimentación de animales salvajes, o bien, la visita a su hábitat, son actividades que han pasado a ser uno de los atractivos turísticos de cientos de regiones en todo el mundo.

A pesar de las advertencias que nos vienen haciendo los expertos con respecto a su práctica, miles de personas se movilizan todos los días a destinos silvestres donde pueden hacer contacto con una gran variedad de especies.

Lo más preocupante es que siguen ocurriendo accidentes y, en su mayoría, las víctimas acaban siendo menores de edad.

El caso más reciente ocurrió en un muelle de pescadores en la ciudad de Richmond, en Vancouver, Canadá, donde un león marino logró “atrapar” de un mordisco a una niña de 6 años y la arrastró hasta el agua.

La pequeña se encontraba al filo del muelle, como quedó registrado en un vídeo que se hizo viral hace unos días, y la rápida reacción de uno de los adultos presentes fue fundamental para evitar males mayores.

Sin embargo, cuando se pensaba que la menor se encontraba fuera de peligro, los médicos tuvieron que someterla a tratamientos con antibióticos por temor al desarrollo de una peligrosa enfermedad bacteriana.

“Dedo de la mano de foca”: una patología que puede ser mortal

leon-marino-niña

El caso de la niña que fue atacada y arrastrada al agua por un león marino encendió las alarmas por una enfermedad bacteriana que, en el pasado, ha generado pérdidas de las extremidades afectadas y varias muertes.

La patología, conocida como “dedo de la mano de foca”, está causada por la bacteria Mycoplasma phocacerebrale, que se alberga en el hocico del animal.

Esta puede viajar a través del cuerpo, yendo de articulación en articulación, y desencadenar un fuerte desequilibrio inflamatorio, según lo advirtió el doctor Martín Haulena, veterinario de planta del Acuario de Vancouver.

Los especialistas advierten de que es necesario acudir de inmediato a emergencias tras sufrir la mordida, pues aunque actualmente las consecuencias no son tan trágicas, es fundamental atacar al microbio con los antibióticos adecuados.

“Aunque en el pasado había que amputar por culpa de esta infección, hoy en día ya no es necesario”, –afirma Haulena en una entrevista con la cadena norteamericana CNN.

“La enfermedad se puede tratar, pero se debe hacer con los antibióticos adecuados.  A menos que los médicos sepan cómo identificarla, es muy difícil de reconocer”.

 

Bacterias

A esto añadió que es una condición común entre los que trabajan con leones marinos y aseguró que puede ser tratada de forma rápida y fácil.

El agravante en este caso es que se trata de una niña de 6 años, para quien la condición resulta rara y aterradora.

Sin embargo, aclaró que no todas las mordidas de león marino conducen a la infección y, de hecho, basta con lavar y tratar bien la zona afectada para reducir el riesgo.

Hasta el momento no se ha confirmado si la menor contrajo la enfermedad.

Su padre contó a la cadena CBC, filial de CNN, que la pequeña sufrió una mordida superficial en la parte inferior de su cuerpo y, tras enterarse del riesgo, no dudaron en ponerse en contacto con el Acuario de Vancouver.

Aprendió la lección de la peor manera posible

un-leon-marino-arrastra-con-la-boca-a-una-nina-en-un-muelle-de-canada

En la entrevista con CBC, el padre de la niña se reitera en la afirmación de que su familia no estaba tratando de tomar fotos cuando el león marino salió del agua y atrapó a la pequeña.

Aunque así se rumoreó en un principio, el cabeza de familia aseguró que su hija se acercó mucho al mamífero acuático cuando alguien al lado estaba tratando de alimentarlo.

“Ha aprendido la lección, aunque haya sido de la peor manera posible”, dijo.

 “Lo único que me importa es que, gracias a Dios, está a salvo. En lugar de estar aquí dando una entrevista hubiera podido estar organizando ahora un funeral”.

Por supuesto, además de ser una lección para la niña, es una experiencia de la que todos deben aprender.

Aquellos que visitan este tipo de lugares deben ser conscientes de los peligros a los que se exponen, en especial cuando van acompañados de menores.

Los niños siempre van a querer ver más de cerca porque se sienten atraídos y asombrados por este tipo de especies.

Por esta razón, como padres y adultos, existe la responsabilidad de educar en cuanto a los riesgos y evitar dicha cercanía

Fuente de la información: http://unidosensalud.com/

¡Comparte con tus amigos!

Si este articulo te ha gustado compártelo