ENGAÑAN AL PADRASTRO A PAGAR LA BODA DE LA HIJA, ÉL RESPONDE CON 6 PALABRAS QUE CONGELAN A TODOS.

El matrimonio es uno de los actos de amor más grandes, es la demostración pública del amor y compromiso que se tienen dos personas. En los siglos pasados, este tenía muchísimo significado y pensar en romperlo era considerado algo catastrófico.

Sin embargo, a medida que la modernidad se hizo presente, ocurrió algo llamado divorcio que comenzó a separar a los miembros de esa unión. Este ya ocurría de manera legal y sin la aprobación de la iglesia, como se hacía en antaño.

De allí comenzaron a surgir las nuevas parejas de esas personas divorciadas que, al contar con algún hijo nacido de esa relación anterior, pasaron a ser los padrastros o madrastas de esas criaturas.

Sin duda, al comienzo siempre es difícil llegar a estar en ese puesto y mucho más para los hijastros aceptar las nuevas parejas de sus padres, por lo que las relaciones entre ellos siempre suelen ser complicadas.

LO QUE LE OCURRIÓ A UN PADRASTRO EN LA BODA DE SU HIJA.

Hay casos en los que los niños están muy pequeños cuando esas nuevas relaciones comienzan y, si las mismas son duraderas, pueden llegar a acostumbrarse y a tratar a las parejas de sus padres como si fueran unos segundos mamá  y papá.

En esta ocasión, te traemos una historia única que, si bien no sabemos si es cierta, se dio entre un padrastro y su hijastra. Su esposa había tenido a la niña en una relación anterior, pero eso a él no le importó y aceptó a la niña como si se tratara de una propia. Sin más te dejamos lo que él cuenta:

“Mi hijastra está pronta a casarse. Preparar la boda le ha tomado a su madre y a ella mucho tiempo y esfuerzo. Los últimos seis meses sólo se han ocupado de ella.

Mi hijastra se licenció el pasado diciembre y, no me avergüenza decirlo, yo ayudé a pagar gran parte (sino toda) su educación. Luego de eso, ella no consiguió empleo, pero siguió viviendo con nosotros. También le compré un auto.

Repentinamente, su padre reapareció en su vida y comenzaron a pasar tiempo juntos. Él nunca pagó nada, ni su ropa, ni salud, ni educación, ni comida. De todo eso nos encargamos su madre y yo. Mi hijastra siempre ha querido compartir así con él, pero él siempre se las ha arreglado para romperle el corazón.

La boda contaría con 250 invitados, pero yo pedí unas 20 invitaciones para mis amigos allegados. No había objeciones, después de todo yo era el que estaba pagando por ella.

Lo que me extrañó fue que, mientras jugaba golf con un amigo y le pregunté si iría a la boda, este me contestó que no había recibido invitación para ella. Que la forma en la que se enteró fue a través de la publicación hecha en el periódico.

Ninguno de mis amigos estaba invitado y, cuando leí la nota de prensa, mi nombre no aparecía. Sólo estaba el de mi hijastra y su futuro esposo, mi mujer y su ex marido.

Ellos no consideraron importantes a mis invitados. Mi mujer dijo que ellos podrían ir, sí, pero sólo si alguien más cancelaba. Mi molestia no era poca.

Hicimos una cena con motivo de la boda y el padre de mi hijastra fue. Ella dijo que no podía estar más feliz de tener a su padre (al verdadero) con ella. Eso me rompió el corazón. Medité un momento y elegí bien mis palabras. En el brindis dije:

‘Estoy agradecido por haber formado parte de esta familia durante estos últimos diez años. También agradezco a los novios por haberme abierto los ojos. Mi papel en esta familia no era el que yo pensaba.

En mi mente yo era un padrastro, un segundo padre, al que amaban y respetaban, pero la realidad es que sólo soy un cajero del banco. Ya que el padre biológico ha reaparecido y se ha ganado en días lo que yo no pude en años, le cedo a él mi papel en la boda, tanto en la presencia como en mi papel del pagador’.

No sé si consideran esto egoísta, pero yo tuve suficiente. Pagar una boda en la que no soy tomado en cuenta ni para que mis invitados vayan, no me parece justo. Por eso, esperaré a que ellos sean los que paguen y ahora mi dinero sólo estará en mi cuenta”.

¿Qué piensan de esta historia? ¿De estar en el lugar de este hombre, harían lo mismo?

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